Manifiesto
Veinte Centavos surge por la necesidad de crear un espacio en el cual podamos escribir y debatir sobre diversos temas culturales. Literatura, música, cine y teatro serán nuestros temas habituales, y no dejaremos de lado la actualidad, en la que se combina el pasado y el futuro.Aprovechando la tecnología, creamos está revista virtual, este blog cultural, y esperamos que ustedes disfruten leyendo –y respondiendo- y nosotros escribiendo.
Estamos leyendo...
(Anagrama) 340 páginas
«Una novela brillante e intensamente absorbente, impresionante no sólo para un autor tan joven, sino para cualquier autor en cualquier momento» (Richard Ford).
«La primera novela de Emma Cline bulle con una prosa fresca, deslumbrante, luminosa. Las chicas anuncia la llegada de una voz nueva y excitante a la narrativa americana» (Jennifer Egan).
«Emma Cline tiene un ojo sin parangón para las complejidades de la adolescencia, que convierte el material del que están hechos los mitos en algo más íntimo. Nos recuerda que detrás de muchas de las fábulas de nuestra cultura hay una chica: inadvertida, ignorada, furiosa. Este libro os romperá el corazón y os volará la cabeza» (Lena Dunham).
«No sé qué es más alucinante, si el modo en que Emma Cline comprende a los seres humanos o su maestría con el lenguaje» (Mark Haddon).
QUEJÍO DE GITANA EN EL TEATRO EMPIRE
¡Llegan dos noches del mejor flamenco en la voz de Argentina Cadíz! ¡Llega al escenario del Teatro Empire... 'Quejío de Gitanas'!
Los días 14 y 22 de diciembre a las 21 hs, Argentina Cadíz trae su espectáculo con esencia gitana al escenario del Teatro Empire, junto a la compañía de renombras intérpretes gitanas del canto y el baile flamenco, con un conjunto musical e invitados. Dos noches de diciembre para disfrutar de las mejores canciones de la tradición flamenca, ‘Quejío de Gitanas’ será otro espectáculo inolvidable de Argentina Cadíz.
Las localidades a precio anticipado se encuentran disponibles en la boletería del teatro (H. Yrigoyen 1934) abierta cada día de 16 a 21 hs. También puede adquirirlas vía Alternativa Tetral entrando a: https://goo.gl/XOS28j
Encuentre más información entrando a Esencia Gitana y a la página oficial del Teatro Empire. ¡LOS ESPERAMOS!
Argentina Cadíz presenta ‘Quejío de Gitanas’
Miércoles 14 y jueves 22 de diciembre – 21 hs
Canto:
Argentina Cadíz - Evelin Fernández - Magali Fernández - Eugenia Valperga - Giovanna Amador
Baile:
Hebe Zacco - Rocío Aristimuño - Mónica Romero
Músicas:
Aldana Bozzo – Flauta
Paz Matarra – Violín
Julia Curtz – Chello
Cali Vicente – Guitarra
Patricia Szylagi – Piano
Salu Carbonell Montoya – Percusión
TEATRO EMPIRE – Hipólito Yrigoyen 1934
4953-8254 – Abierto cada día de 16 a 21 hs
Fb: Teatro Empire
Web: www.teatroempire.com
Argentina Cadíz
FB: Esencia Gitana
Tel: 1540625878
Crítica: Dos veces por semana
LOS OJOS DEL ALMA
«Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven». Saramago
Cuánto se ha hablado y se seguirá hablando sobre la ceguera. El gran Ernesto Sábato en 1961 le dedicó gran parte de su reconocido “Sobre héroes y tumbas” a investigar el impenetrable mundo de los no videntes, dando un poder sobrehumano a estas “alimañas de la noche”, para firmar una de las páginas más brillantes de la historia de la literatura en “Informe sobre ciegos”.
La pregunta es, qué ven los ciegos? Compleja temática, desvelo no sólo del reconocido autor de “El túnel”; el portugués José Saramago también reparó en este oscuro mundo cuestionando la condición humana en “Ensayo sobre la ceguera”. Ahora bien… ¿qué hay detrás de eso que nos han repetido hasta el cansancio que si un sentido se pierde, los otros se multiplican? Probablemente la mayoría de nosotros no lo lleguemos a comprender jamás.
Esta obra narra la vida de un joven que, con ayuda de su familia, vive una vida fantástica. La complicidad de su entorno hace que, al menos dos veces por semana, su oscuridad tenga destellos de luz. Y sin embargo la pregunta sigue siendo la misma: qué ven los ciegos? Afortunadamente los sentimientos no se miden a través de los ojos. Si así fuera, seguramente todos nos enamoraríamos de la misma pintura, ciudad o persona. Este entrañable joven a pesar de no ver, o tal vez viendo más que cualquiera, puede ser feliz justamente porque el amor, la ilusión o la felicidad no tienen ojos.
Una historia de amor irreal es el disparador de esta comedia negra escrita y dirigida por Diego Doello que se presenta todos los jueves a las 20 hs en el teatro Columbia. Certero trabajo de Sebastián Sinnott, encargado de dar vida a Julián, un joven que inquietaría hasta al propio Fernando Vidal Olmos de Sábato.
El elenco se completa con Verónica Chiocchio, Yamila Herrera, César Vázquez, Micaela Battiato, Sergio Sciola, Nicolás Pellegrino y Tobías Grosman.
***
Sábados 20 hs. Teatro Columbia.
Corrientes 1537 – CABA
Crítica: Anatomía de una relación
Los peligros de saltar en la cama
Hay
un muy buen chiste promediando Anatomía de una relación: resulta que un
tipo que amasija con un hacha a su mujer,
en un episodio brutal y liberador a la vez, toma el celular de la mina y se
pone a ver videitos de Youtube. De esos que ven nuestros hijos. Videitos. La
platea femenina, que tiene en primer plano al hombre estupidizado con la
canción de unos monitos que se caen de la cama de tanto saltar y en segundo
plano el cuerpo de la mujer que yace inerte, seguramente suspira y exclama:
“Hombres”.
De
esa tensión permanente entre los sexos habla la obra creada por Gabriela Prado y
Jorge Martínez que se viene presentando los domingos a las 20 en esa tribuna
exclusiva que es El camarín de las musas. Y es que, sentados en las gradas, los
espectadores asisten –como si fuera una barra de muchachos y chicas hinchando
por uno o por otro- al devenir de una relación sentimental que no se guarda
nada.
Lo
interesante de Anatomía de una relación es que, si bien se trata de un
espectáculo de danza contemporánea, la estructura narrativa permite ir
construyendo junto a los bailarines/actores los distintos episodios que va encadenando ese vínculo hombre/mujer pero también humano/animal.
Para
eso, la obra cuenta con dos intérpretes notables. Gabriela Prado –hermosa,
grácil, ambigua- recorre el escenario con delicadeza y elegancia; de pronto
muta en hembra salvaje y somete a su compañero, lo humilla, lo cosifica. Como
diría Cassius Clay “flota como una mariposa, pica como una avispa”. Martínez,
por su parte, juega un rol mucho más animalizado, más primitivo: arranca manipulando
un fémur (“El ser del espíritu es un hueso”, escribió Hegel en su Fenomenología
del Espíritu) y termina golpeando con un hacha.
En
el medio, tanto uno como el otro establecen una relación muy particular con los
(pocos) objetos que forman parte de la puesta en escena, a los que llenan de
sentido (un fardo de paja como “lo rural”,
el hacha y la pala como “lo siniestro”, los zapatos como "la incomodidad", el teléfono móvil idiotizante) o
resignifican (el hueso como arma de Odisea en el espacio ahora es casi
un juego didáctico en manos de un monstruo, la manzana tentadora se transforma
en el catalizador de la bronca del personaje de Martínez, quien la devora con
maestría).
También
hay, en otro gran acierto, una vuelta de tuerca idiomática que termina por
consolidar una atmósfera extraña, enrarecida, que inevitablemente produce
asociaciones intertextuales del cine (Fargo, True Detective) y la mejor
literatura norteamericana (A sangre fria, Faulkner, Denis Johnson) en
esa amalgama de paisaje rural bucólico (en la obra representado apenas por unas
hojas y un hermoso telón) con personajes sórdidos que tanto remiten a esa zona.
Quedará
en el espectador de a pie decodificar esas claves o simplemente relajarse y
disfrutar de los movimientos de dos cuerpos armoniosos y de una puesta en
escena que dispara ideas (visuales, conceptuales) todo el tiempo.
Pero
la tranquilidad durará apenas un instante: en la penumbra acecharán dos
monstruos reconocibles; monos –sin navaja, pero con un hacha- que saltan en la
cama. Y se caen.
****
Domingo 20 hrs. El Camarín de las Musas (Mario Bravo 960)
Dirección / interpretación: Gabriela Prado / Jorge Martínez
Banda sonora: Gustavo Lucero
Idea escenográfica: Alicia Leloutre a
partir de un dibujo de German Parsons.
Diseño de luces: Matías Sendón.
Fotos: Ana
Carolina Naranjo Rojo/Claudia Macchiavello
Asistentes Técnicos: Rodrigo Pedrosa / Mailen Briatore
Prensa: CR&V
Crítica: Happy Brownies
Húmedos cuadrados dulces
Que Facebook no una lo que la vida separó. Ese podría
ser el disparador de Happy Brownies, una comedia ácida y por momentos
melancólica que se viene presentando en el teatro Vera Vera, los sábados a las
22.30. Con textos de Fabio Golpe, Marcela Arza y Casper Esposito, y notables actuaciones de Mariana Estensoro,
Verónica Lotincz, Lucia Escobar, Marín Robles, Matías Castello, Rodrigo Guzmán
y la propia Arza, la obra da cuenta del reencuentro, tras 18 años, de siete
compañeros de secundaria que se contactan mediante la famosa red social creada
por Mark Zuckerberg.
Como en todo reencuentro, el pasado talla más fuerte que el
presente; aquellos sentimientos que antes estaban contenidos, ahora, sin la
necesidad de guardar las apariencias, estallan. Las reuniones de viejos
compañeros ya han dado buenos exponentes de comedias dramáticas generacionales
(en cine Reencuentro, de Lawrence Kasdan –ícono ochentoso- o Regresados
de la dupla argentina Nardini – Bernard, bebían de esa fuente) y Happy
Brownies podría ser uno de ellos. A todas las une el desencanto de una
juventud llena de ilusiones, pero frustrada por diversas experiencias traumáticas
que van de la separación al hastío conyugal, de la represión al adulterio, de
la inocencia a la amarga conciencia.
La Dirección de Fabio Golpe (quien ya había incursionado en
conflictos generacionales con las redes sociales como telón de fondo en Romance)
logra dotar al conjunto del tono que la obra requería: el humor no está exento,
pero es una comicidad más cercana a cierto patetismo y a la posibilidad de
reconocer en los personajes nuestras propias miserias. El espacio, ciertamente,
ayuda: si bien la sala es pequeña, la puesta en escena es dinámica y los actores
se mueven con naturalidad y oficio.
A lo largo de la obra fluirán pasiones, recuerdos,
confesiones y asuntos pendientes; los estados de ánimo irán fluctuando y de la
miseria quizás decante algo de compasión, ternura y felicidad (recóndita,
mínima, un instante apenas) aunque sea en forma de cuadrado de masa húmeda con
sabor a chocolate. Dale like.
****
Sábados 22.30 hrs. Teatro Vera Vera (Vera 108, CABA)
Actúan: Mariana Estensoro, Marcela Arza, Lucía Romina Escobar, Verónica Lorincz,
Matías Castello, Martín González Robles, Rodrigo Guzmán Ayciriet
Dramaturgia: Fabio Golpe, Marcela Arza & Casper Esposito
Diseño de luces: David Seiras
Diseño gráfico: Melisa Sweet
Diseño de Arte: Lucho Lomastro
Fotografía & Video: María Laura Carvalho
Asistencia de dirección: Florencia Sweet & Mora Di Paolo
Prensa: CR&V Prensa
Dirección general: Fabio Golpe
Twitter: @brownies_happy
Facebook: Happy Brownies Teatro
Instagram: happybrowniesteatro
Barro tal vez
de Luis Alberto Spinetta
Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos hasta reventar
aunque solo quede tiempo en mi lugar.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez....
Y es que esta es mi corteza
donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar.
Ya me apuran los momentos
ya mi sien es un lamento.
Mi cerebro escupe ya el final del historial
del comienzo que tal vez reemprenderá.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez...
Y es que esta es mi corteza
donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar.
Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos hasta reventar
aunque solo quede tiempo en mi lugar.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez....
Y es que esta es mi corteza
donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar.
Ya me apuran los momentos
ya mi sien es un lamento.
Mi cerebro escupe ya el final del historial
del comienzo que tal vez reemprenderá.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez...
Y es que esta es mi corteza
donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar.
Crítica: Viví Amordisco
La ola está de fiesta
La nostalgia, esa "tristeza melancólica originada por el
recuerdo de una dicha perdida", según lo define la Real Academia Española,
suele dominarnos a todos los niveles. Creemos que todo tiempo pasado fue mejor,
hablamos de viejos grupos, cantamos aquellas canciones, recordamos
nuestros años felices: allá estaba la juventud, el futuro aun no existía y sólo
queríamos bailar.
Diversos estudios científicos han demostrado que escuchar
música libera ciertas reacciones químicas en nuestro cerebro; dopamina, serotonina,
oxitocina, sustancias que también se liberan cuando probamos un alimento que
nos gusta particularmente, o cuando vemos una película que nos toca una fibra
íntima, o cuando volvemos a hablar con una vieja amiga de la que hace mucho
tiempo que no sabemos nada. Pero la música (sobre todo, cierta música)
siempre está ahí, y los recuerdos nos acechan como un animal hambriento en
medio de un bosque helado. Para desentumecernos -otra vez- sólo necesitamos
bailar.
De eso (y de amor, traición, celos, secretos y más) habla Viví
Amordisco. Con textos y dirección de Luciano Torres y Diego Villalba,
producción de Damián Arcala y coreografías de Aldana Tessone, la obra se
propone como un ejercicio de memorabilia (¡un cubo Rubik enorme se destaca en
el escenario!), pero también de pensar el pasado desde el presente (y así
poder saldar algunas deudas pendientes).
La historia se mueve alrededor de Jorge (Diego Gemoli) y
Carlos (Julián Paniagua) dos amigos que en la actualidad llevan adelante un
boliche con -¡hola nostalgia!- temática de los ‘80. Las cuentas no cierran, uno
quiere vender, el otro se resiste, la tensión crece y al final las
revelaciones estallan. En el medio, el resto de los empleados del local
insinúan sus conflictos en los que el amor (en todas sus variantes) siempre
está presente.
Pero podría decirse que, en el fondo, la trama no es más que
una excusa; lo que verdaderamente importa es el rescate de una época.
Así, cada situación se va hilvanando con un tema musical (uno de esos que
sabemos todos) y los cuadros de baile invitan a moverse y movilizan: los
80 están ahí, son el animal hambriento que ahora sí nos muerde en un
bosque en llamas, como ese escenario cuando se llena de Disco.
El elenco es parejo en cuanto a desempeño y belleza,
aunque quedará ajustar con el correr de las funciones ciertos niveles de
energía que no siempre están en equilibrio. Luciano Torres probablemente
merezca una mención especial porque su personaje (voluptuoso y genial) es el
encargado de contagiarnos el zeitgeist de una década que se consumió en el
fuego de los excesos.
Pero las principales protagonistas de esta historia son las
canciones. En Viví Amordisco suenan desde Valeria Lynch y Soda Stereo (un
gran tema de amor, ya se imaginan cuál), hasta Michael Jackson y Depeche Mode,
pasando por Erasure (¿hay algo más ochentoso que Oh l'amour?) y Y.M.C.A.
Entonces, el escenario se convierte en una pista y la obra se transforma
en una fiesta. Porque -todavía- lxs chicxs sólo quieren divertirse. Y -¿se
acuerdan?- bailar.
*** 1/2
Sábado 20 hrs. Taller del Angel (Mario Bravo 1239)
Libro y Dirección: Luciano Torres –
Diego Villalba
Coreografía: Aldana Tesone
Elenco: Diego Gemoli, Julián Paniagua, Daniela Fernanda López,
Marina Layna, Mane Dos Santos, Gabriel Cáceres, Cintia Trobbiani, Aldana
Tesone, Anita Wendler, Luciano Torres, Diego Villalba, Mauricio Mendez
Productor
Ejecutivo: Damián Arcalá
www.facebook.com/viviamordisco/
Made in Lanús, de Nelly Fernández Tiscornia
Últimas funciones de un clásico del Teatro Argentino
Una de las piezas más exitosas de los últimos 20 años. Desde su estreno en 1986, sus puestas en distintos idiomas y países han sido innumerables. También llevada al cine en 1987, bajo el título "MADE IN ARGENTINA". Obtuvo numerosos premios: Premio Argentores 1986, Premio a la mejor pieza teatral extranjera en México, 1988.
Ambientada en la Argentina del año 1986, este clásico de Nelly Fernández Tiscornia, es la historia de un matrimonio clase media: El Negro y la Yoli.
Él es mecánico, ella ama de casa. Ambos viven en Lanús y tratan de sobrevivir a la crisis económica. La llegada de Mabel la hermana de El Negro, exiliada en tiempos de dictadura a Estados Unidos, junto a su marido, Osvaldo, provocará una reflexión sobre la identidad nacional… ya sea dentro del país… o fuera.
Profundizando en la forma en que los argentinos sienten el desarraigo, Made in Lanús sigue siendo una obra emocionante, de espíritu nostálgico, donde se podrá encontrar un espejo de esta sociedad: la ambigüedad del que sueña con vivir en el “primer mundo”, pero no puede dejar de amar el terreno donde se crio, la relevancia de los recuerdos, las pequeñas anécdotas, los núcleos sociales que influyeron en la formación de nuestra personalidad y un profundo amor por la patria.
Ambientada en la Argentina del año 1986, este clásico de Nelly Fernández Tiscornia, es la historia de un matrimonio clase media: El Negro y la Yoli.
Él es mecánico, ella ama de casa. Ambos viven en Lanús y tratan de sobrevivir a la crisis económica. La llegada de Mabel la hermana de El Negro, exiliada en tiempos de dictadura a Estados Unidos, junto a su marido, Osvaldo, provocará una reflexión sobre la identidad nacional… ya sea dentro del país… o fuera.
Profundizando en la forma en que los argentinos sienten el desarraigo, Made in Lanús sigue siendo una obra emocionante, de espíritu nostálgico, donde se podrá encontrar un espejo de esta sociedad: la ambigüedad del que sueña con vivir en el “primer mundo”, pero no puede dejar de amar el terreno donde se crio, la relevancia de los recuerdos, las pequeñas anécdotas, los núcleos sociales que influyeron en la formación de nuestra personalidad y un profundo amor por la patria.
Dirección: Adrián Distefano
Teatro Colonial, Av Paseo Colón 413 - C.A.B.A.
Teatro Colonial, Av Paseo Colón 413 - C.A.B.A.
Sábado 21.30 hrs. (Hasta el 28/05)
Reservas: 4342-7958/1362. Platea $ 150 Jubilados y Estudiantes $ 100
www.colonialteatro.com.ar/
Reservas: 4342-7958/1362. Platea $ 150 Jubilados y Estudiantes $ 100
www.colonialteatro.com.ar/
VOLVIMOS
Hola! Acá estamos, otra vez, después de unas largas vacaciones que aprovechamos para viajar, leer, mirar, escuchar, formar pareja y -oh- traer hijos a este mundo. Volvemos renovados, con ganas de escribir, de contarles, de abrir nuevamente puertas y ventanas, para que puedan entrar (o colarse) por dónde quieran. Con más info, con más críticas, con mucho Teatro, con más música, con todo el Cine. Por sólo veinte centavos. ¡20 c! Un vuelto. Nada.Ojotas, un buen tipo
Un tipo sencillo, un tipo que atiende un quiosco, un tipo con amigos, un tipo con una mirada particular, un tipo que habla, un tipo que conversa, un tipo que busca a una chica...
www.ojotastipo.com.ar
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